La vida moderna de Rocko, humor negro para niños noventeros.

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Rocko definitivamente es mi caricatura favorita. Su estilo fue único en su especie y precursor de las animaciones más populares de la actualidad: el ahora archi conocido Bob Esponja, pero con fecha de fábrica de 1993.

Siempre en el umbral del mal gusto, de lo histérico, del chiste cruel y de la ironía, esta animación cautivó a miles de niños y adolescentes que buscaban ver algo más que la típica aventura donde el bueno es muy bueno y el malo muy malo, como suele pasar en las caricaturas clásicas.  La apuesta era poner en escena a  personajes con defectos y virtudes, matices que permitían complejidad en la personalidad de cada uno y ver capítulos donde el personaje iba evolucionando y mostrando sus diferentes facetas.

Clásicos son los capítulos en donde Heffer descubre que es adoptado (cosa extraña siendo vaca en familia de lobos) o cuando a uno de ellos se le cae un diente (y le cuesta tanto desprenderse de su parte del cuerpo, que lo lleva incluso a un parque de diversiones para despedirlo) o mi favorito: Cuando Rocko gana entradas para una pelea de box y sus amigos Filburt (la tortuga, mi personaje más querido) junto a Heffer, hacen lo imposible e incluso lo que no se hace para que Rocko opte por uno de los dos a asistir a la pelea.

Rocko fue un adelantado a sus tiempos, y por lo mismo no tuvo el éxito desbordante de otras caricaturas que lo siguieron. Sin duda, los que vimos y entendimos este dibujo, agradecemos siempre el placer de ver sus capítulos y poner recordarlo de vez en cuando ¡Como ahora!

https://www.youtube.com/watch?v=66a1daG2bJc

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