Denise y los 50 años de Aguaturbia: “Quisiera tener una culminación en un evento grande como Iron Maiden”

Denise y Carlos Corales
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Rockera, apasionada, perfeccionista. Intensa, valiente y vanguardista, así es Denise, la mítica cantante de Aguaturbia. En entrevista con El Desconcierto repasa su historia musical y habla de su experiencia como mujer pionera en el rock de Chile y América Latina.

Aguaturbia, la agrupación chilena formada en 1970 y destacada en Reino Unido como la mejor banda iberoamericana de música psicodélica, se encuentra ad portas de cumplir cinco décadas. El aniversario será celebrado con un show en el ciclo online del Teatro Nescafé de las Artes, en una transmisión en tiempo real vía streaming este viernes 6 de noviembre.

-Están cumpliendo 50 años de trayectoria ¿cómo recuerdas los comienzos en 1970?

-Maravilloso, tenía 15 años, era una cabra chica. Estaba casada con mi compañero de siempre, Carlos (Corales). En ese tiempo tenías que casarte para salir de la casa, no podías de otra forma. Éramos 4 cuatro cabros, ingenuos, talentosos y marginales, por eso empezar así fue maravilloso. Antes que grabáramos con Aguaturbia, ya éramos favoritos en el underground. Había movimientos de muchos tipos, en esa época se hablaba de la píldora anticonceptiva en Europa, estaba la rebelión de los estudiantes, los movimientos contra la guerra de Vietnam, todo lo que se vivía era intenso y hermoso.

-Eran tiempos de revolución 

-Sí, en parte, una revolución contra lo establecido, la gente quería tomar las riendas, no querían ir a la guerra y en Chile ya había un movimiento político grande e intenso con los jóvenes, estaba el Presidente Allende, todo era diferente. Los mayores se resistían a aceptar lo nuevo, todo era rutinario y había resistencia al cambio. Yo usaba abrigos largos, cintillos, era provocadora, era mi onda, era una cantante de música rock. Ahí apareció un hacedor de sueños, Alfredo Saint-Jean. Inventó los Conciertos de Vanguardia los domingos en el Teatro Marconi, que ahora es el Nescafé de las Artes. Él fue muy importante.

-¿Cuáles eran sus aspiraciones cuando armaron la banda?

-Soñábamos con tocar, tener éxito, lo que quieren todos. Aguaturbia arremetió en el mundo artístico en Chile por una expertise de nosotros cuatro. Willy Cavada tocaba desde los nueve años con los hermanitos Cavada, nuestro bajista estaba siempre al lado de su tío que era uno de los Twisters y además era bajista de Jazz. Carlos venía tocando con su grupo instrumental, compuso un tema que se llama ‘Te quiero’, él ya había sido distinguido, premiado como compositor. Y yo pertenecía a un sello y había grabado seis discos singles.

Yo era una cabra chica gritona, todos nos juntamos con la idea de Carlos de hacer un grupo. Lo conocí porque quise grabar antes de “cubrir”. En los 70 la mayoría de los cantantes “cubría” los éxitos de los artistas que no llegaban a Chile, pero yo dije “quiero grabar algo más rock”. Iba a las radios a escuchar vinilos porque mi familia no tenía tocadiscos. Mi mamá me permitía ir a las radios una hora, así que iba y los discjockeys eran gente maravillosa. Escuché a los Beatles pero no era lo que más me interpretaba, hasta que escuché a James Brown. Ahí dije: “wow, esto es lo que quiero hacer”. Luego escuché a los Rolling y a otras bandas de rock y empecé a cantar ese estilo, que puedo hacerlo con facilidad porque tengo el registro. Entré a estudiar inglés en el Chileno-Norteamericano, estábamos todos dichosos,  ensayábamos con una fuerza increíble, era como que ese era EL momento de nuestras vidas.

Farmacia psicodélica

-A propósito de “cabra chica gritona”, te asociaban a Janis Joplin… 

-Sí, pero nadie en el mundo puede “cubrir” a la Janis Joplin. Me han querido pagar para que cante la música de ella, pero no puedo hacerlo, ella fue única e irrepetible, hay mujeres que han dejado una marca y la Janis fue una, ella era lo más grande.

Cuando grabamos con Aguaturbia yo nunca la había escuchado. Había muchos grupos a los que no teníamos acceso, pero yo tenía las ganas y Carlos componía mucho. En los vinilos de esos años hay muchas composiciones nuestras, temas que ahora son super respetados afuera. Lo que pasa es que nosotros somos de bajo perfil, pero si contáramos todas las distinciones que ha recibido la banda fuera, es increíble.

-En general no sabemos mucho de lo que pasa afuera con nuestro músicos, el libro Latinoamérica es grande escrito por Cristóbal González habla de los hitos de Los Prisioneros fuera de Chile. Es impresionante saber que dejaron un tremendo legado y nosotros no nos enteramos en su momento

-Lógico, Aguaturbia estuvo en Estados Unidos, tocamos allá y volvimos a Chile por un contrato. De no haber sido por eso, quizás no habríamos vuelto nunca. Lo bueno es que siempre hay interés afuera. La distinción más grande que puede tener una banda es el prestigio que te dan los coleccionistas de discos del mundo, en especial los ingleses, que son una cofradía. Que ellos nos hayan distinguido como “la mejor banda del estilo” a nivel latinoamericano es increíble. Ellos vinieron a Chile, le pagaron los derechos al productor Camilo Fernández y editaron los vinilos en Europa. Son ediciones hermosas, de lujo, el disco Psychedelic Drugstore es muy respetado en Inglaterra y Norteamérica.

-¿Hay psicodelia el 2020?

-No sé, a no ser que se haya inventado otra cuestión, pero no creo. La psicodelia nació en Estados Unidos, de una experiencia bajo el efecto del LSD. Lamentablemente murieron todos: Jim Morrison, Janis Joplin, Jimmy Hendrix y un montón más. Los coleccionistas viajaron por todo el mundo buscando más psicodelia, y probablemente por datos de algún chileno llegaron a nosotros y vinieron a Chile a buscar discos nuestros. Yo supe de gente que vendió discos nuestros a 500 dólares, generamos mucho interés. Nosotros nacimos en ese tiempo, pero éramos y seguimos siendo sanos, con suerte un traguito, yo cuido mi voz, Carlos también es super prudente, siempre nos cuidamos. A Norteamérica viajamos en noviembre de 1970 y vivimos el mejor momento, llegamos a  Manhattan, al Madison Square Garden, vimos a Led Zeppelin, a Grand Funk, a Yes, los vimos a todos. Carlos vio a Jimi Hendrix, fue la mejor escuela para nosotros.

-En Perú hubo un estilo llamado cumbia psicodélica, ¿conociste a Los Mirlos por ejemplo?

-No, pero tenemos fans peruanos. Cuando sacamos el disco Fe, amor y libertad, la segunda edición, tocamos en Arena Recoleta, y llegaron dos muchachos que habían venido de Perú a vernos, con poleras nuestras y nos pedían que les firmáramos los discos. Nos decían “vayan a Perú, allá son idolatrados”.

-Muchas bandas quisieran llegar a cumplir la mitad de lo que llevan ustedes tocando, ¿cuál es el secreto?

-Yo creo que el amor, el respeto, pero por sobre todo la pasión hacia lo que haces. Te voy a contar una infidencia: con Carlos nos conocimos, nos juntamos, nos abrazamos y yo le dije “lo único que quiero hacer en mi vida es cantar” y él me dijo “ lo único que quiero hacer en mi vida es tocar guitarra”. En mi casa, hasta el último cojín que tengo lo hemos comprado tocando y cantando.

-¿Se sienten queridos por los chilenos, por la prensa?

-La prensa siempre es cariñosa con nosotros, pero hay un detalle: nosotros tenemos una escuela diferente, yo no hago nada que no vaya a ser maravillosamente profesional, no quiero ninguna cosa mal hecha, o “al lote”. A la banda también se lo pido y exijo: tocar con los instrumentos perfectos, con vestuario impecable. No digo que los demás no lo sean, es una escuela antigua del artista. Yo adoro el público de ahora porque sabe quién toca, quién canta y quién no canta, si usan autotune o está doblando.  En general el público está bien entendido con todos los mega eventos, ¿viste? En mi vida lo que más quisiera es tener una culminación en un evento grande como Iron Maiden

-¿Eso te gustaría?

-¡Me voy en grande po!, ¡sí!, todo un equipo… cuando hicimos el Lollapalooza fue precioso. Para el Nescafé de las Artes, para presentar el Fe, amor y libertad Carlos llevó once músicos con línea de bronce, órganos Hammond, chelos, con todo.

Mujeres en la música

-Eres pionera del rock en Chile, ¿cómo ves esa imagen tuya con el paso de los años?

-Siempre digo: si tengo que volver a la vida, me gustaría igual ser mujer. Nadie me iba a sacar de mi camino de ser artista, también fui muy valiente porque al ser mujer te decían “ah pero pa` qué”.  Fui valiente, a veces fui insolente, entonces ahora cuando se me distingue, cuando nos aplauden y nos dicen cosas bonitas, me siento tremendamente responsable. Parece que todos quieren que digamos cuál es el secreto para estar en el mundo, en la vida, en la música con esta fuerza.

Yo creo que ser artista es tener un don y ese don tú lo tienes que cuidar de todas las formas, respetarlo y amarlo y no entregarlo o tirarlo a la chuña. Es difícil el rol de la mujer en la música. Yo nunca trancé, y cuando me tocó cantar en los 80 que hacía todos esos programas, me contrataban porque servía, nada más; no había nadie que hiciera ese estilo. Yo dominaba mucho la música brasilera, en inglés, la música de rock y la balada americana, pero nunca he transado con mis formas. Ahora me dicen, ¿cómo lo podemos hacer?, y les digo: nada amor, tienes que seguir, esta pandemia no te puede parar, sigue aprendiendo tus canciones, toca un instrumento. Cosa que yo no he hecho porque soy una bandida, mi formación no me permite tocar y cantar.

-¿Cómo observas la causa feminista?

-¡Me encanta! Mi mamá me dijo que había salido libertaria. Me gusta la mujer de ahora. Cuando estuve en la marcha del ocho de marzo, cuando estuve en Maquinaria, cuando estuve en el Lollapalooza, cuando hemos estado en todas las Cumbres del Rock me siento acompañada. Yo no me sentía acompañada porque era la única que se atrevía, no era tanto el atrevimiento, pero mi actitud de tener opinión y de participar en todo…  Para mí la mujer chilena es oro, es trabajadora, apaña, yo la admiro. Por eso me gusta que ahora se pongan el pelo verde, rojo, amarillo, azul. Me gusta que tengan tatuajes también, porque es algo que te representa, yo respeto absolutamente todo. Chile tiene un cambio definitivo, estoy contenta porque va a haber 50% de mujeres y 50% de hombres en la Constitución.

-Cuando hicieron el desnudo para la portada de su disco Aguaturbia ¿fue diferente para ti que para tus compañeros varones la reacción del entorno?

-Sí por supuesto, a mi madre le dio un infarto, no podía ir a la casa a verla durante mucho tiempo y mi suegra me dijo por favor que no me sentara más en la mesa porque yo había mostrado lo que nunca una mujer debería mostrar. La única que estaba a favor mío era la abuela de Carlos.

-¿De qué se trata el show que están preparando para el 6 de noviembre?

-Haremos un show totalmente en vivo, va a ser Aguaturbia electroacústico. Estarán todos los temas que nos pide la gente, vamos a tener algunos temas antiguos, otros temas del Fe, amor y libertad. Yo voy a hacer un homenaje a amigos que quiero y vamos a hacer al final Siempre estarás presente que es el single del disco. Además vamos a presentar temas nuevos del próximo álbum. Vamos a estar ahí en directo pase lo que pase. Esa es la gracia que va a tener, porque para mí va a ser a lo mejor diferente por no ver al público. No sé lo que mi memoria emotiva me irá a traer, pero tenemos todas las ganas: queríamos y vamos a presentar un estelar. Ojalá todos lo vean, invito a todos. Cuando haya aforo haremos otro, no sé dónde, cómo, ni cuándo.

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