Fabio Salas, escritor: “En Chile el sexo es un recipiente de la tensión política y social”

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La ágil y polifacética pluma de Fabio Salas esta vez nos sorprende con una nueva temática: la literatura erótica. El erotismo y el rock nunca estuvieron mejor ensamblados.

Licenciado en Literatura en la Universidad de Chile, Fabio Salas Zúñiga ha desarrollado por más de tres décadas, una interesante carrera en medios de comunicación, así como en el mundo universitario donde ha impartido diversas cátedras y cursos sobre rock y contracultura.

En 1987 publicó El grito del amor (reeditado por tercera vez por LOM en 2019) texto que repasa el fenómeno mundial del rock, consolidándose así como el primer autor chileno en publicar un libro sobre rock & roll.  Otros importantes libros suyos han sido La Primavera Terrestre (análisis sobre la nueva canción y el rock chileno); la biografía de Aguaturbia Un grupo chileno de rock; Boogie Sudaka (sus memorias como rockero chileno); entre otros textos de crónica, novela y poesía que completan su obra literaria y rockera.

Su pluma ágil y polifacética nos sorprende esta vez con una nueva temática: la literatura erótica. En 137 páginas y 7 relatos, su nuevo texto En los umbrales de la Diosa nos invita a fantasear por diferentes contextos, donde, con fogosas e interesantes historias que muestran problemáticas de la vida actual, personajes de la vida cotidiana se ven enfrentados a situaciones que no pensaron vivir.

Ya no hay de qué enrojecer

-Eres un hombre de textos de música, que además se ha adentrado en la novela, ¿qué te motivó a escribir un libro de relatos eróticos? 

-Cuando decidí dejar de escribir sobre música y me volqué a la narrativa, pensé en escribir libros temáticos y después de una reflexión, advertí que los temas más presentes en la cultura actual son el sexo y la violencia. Este es el libro sobre sexo, el otro permanece inédito.

Si se aprecia en perspectiva, desde que aparece Freud y el psicoanálisis en el 1900, el sexo ha sido el gran tópico de la historia colectiva. Ya sea como pulsión orgástica, como móvil de propuestas políticas o como material estético para las artes, el cine o la literatura, el sexo y su instinto de felicidad nos asume desde que comenzamos a vivir. Este libro es una aproximación al tópico como una incitación, pero también como un trasluz del claroscuro que el Eros instala en el centro de la vida.

-¿Quiénes son los autores de literatura erótica que te han inspirado?, ¿y por qué?

-Creo que la única influencia real es la de Anais Nin. Más que nada por su sutileza y finura estilística. Yo me cuidé mucho de evitar la vulgaridad y la violencia. Muchas veces se tiene la idea de que el erotismo en su expresión más pasional debe ser violenta. No creo que sea así. La literatura erótica debe excitar, pero no ser necesariamente sórdida. Estos cuentos son explícitos porque son vitales aún cuando haya algunos tópicos delicados como el complejo de Electra o el sexo consentido entre jóvenes y adultos.

Come de mí, come de mi carne

-Las historias de tu libro ¿son ficción, experiencias personales, experiencias de conocidos o una mezcla de ambos? 

-Son enteramente ficciones. Historias urbanas que pueden suceder aquí y ahora. Traté de abordar los temas desde muchas aristas y dimensiones del sexo. Cada relato tiene su propio lenguaje.

-¿Cómo observas la producción de literatura erótica chilena? 

-No sé si hay producción de esta literatura en Chile. He leído por ahí algunos textos en medios digitales pero dudo que puedan ser catalogados como eróticos por su liviandad y frivolidad. En la literatura chilena que aspira a contener rasgo erótico todo es metáfora, elusión, una pretensión que no alcanza a ser real porque por lo general, hay una gran confusión entre lo que es erótico y sensual, y lo sugestivo. Si recuerdas esa antigua serie de TV Infieles, todo en ella era masturbatorio y nunca real. Lo erótico puede ser explícito de acuerdo a una idea superior que es acercarse desde el cuerpo a la condición humana.

Qué calor, me gusta tu infierno

-¿Qué elementos diferenciadores tiene tu libro versus otros libros de literatura erótica, nacional e internacional?

-Son relatos explícitos, sin las metáforas sinónimas del espectro europeo como tampoco del querer sin ser, tan conocido por acá. Repito, las descripciones e intensidades de estos cuentos son reales pero sinceras. Y si logran excitar es porque son reconocibles. Cualquiera de nosotros puede vivirlo.

-Los personajes de tus cuentos son personajes sacados de la cotidianidad, podemos leer en los diferentes relatos historias de matrimonios, intervenciones de la Iglesia, vecinos escandalizados. ¿Cómo construyes tus personajes?

-Primero concibo las situaciones y a partir de una idea central establezco personajes y hechos. Tal vez uno de los mejores matices consista en que son personajes identificables de la vida cotidiana.

Cuando respiro en tu boca

-Según tu perspectiva y después de escribir este libro ¿cómo se relacionan con lo erótico los chilenos en la actualidad?

-Con una tremenda ansiedad y neurosis, en Chile el sexo es un recipiente de la tensión política y social confrontacional que vivimos desde hace 50 años. Eso hace que se aprecie como una descarga en vez de una comunicación con los demás. Todo eso sumado al inmenso mundo oscuro que se halla en Internet. Este libro propone una relación natural con el instinto, una invitación al gozo; liberar el animal sagrado que habita dentro nuestro. ¿Te das cuenta que vivir en Chile es vivir siempre bajo un conflicto de confrontación? Hemos crecido y vivido dentro de una catástrofe. En dictadura el sexo era prostibulario y clandestino, los cafés topless y sus azafatas eran prostitutas encubiertas. Pero mientras tanto, la televisión y la censura conferían a la sexualidad el carácter de algo peligroso por lo que podía tener de liberación.

Mucho de eso pervive en la actualidad. Es revelador que los abusos y humillaciones que ocurren en las comisarías después de cada marcha sean focalizadas en la vulneración sexual de  las personas detenidas Las torturas de la CNI eran agresiones a las zonas genitales, lo cual era muy destructivo y traumático. El sexo es el móvil generalizado de los femicidios y crímenes contra la mujer. Por desgracia, en Chile violencia y sexualidad siguen asociadas. Pero, como sostiene el pensador alemán Theodor Adorno, el erotismo es el rasgo esencial de la democracia así como la violencia y la destrucción son los elementos esenciales del fascismo.

Este libro propone humildemente una incitación a la desinhibición y a la necesidad de gozar sin culpas. Misterio y epidermis, el conocimiento carnal que lleva al centro de la vida.

-¿Cómo la gente puede acceder a tu libro? 

-Los interesados pueden ir a la web de la editorial: www.marcianoediciones.cl

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